Querétaro quiere dejar de vender sus Pueblos Mágicos como destinos aislados y empezar a operar como una sola oferta turística. La apuesta se puso sobre la mesa en Amealco, durante la Tercera Reunión de Trabajo 2026, donde la Secretaría de Turismo reunió a representantes de los siete Pueblos Mágicos, el Barrio Mágico San Francisco Anbanica, comités ciudadanos y cadenas productivas. La idea suena lógica: que Amealco, Bernal, Cadereyta, Jalpan, Pinal de Amoles, San Joaquín y Tequisquiapan no compitan entre sí, sino que se complementen.